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miércoles, 12 de abril de 2017

CURSO TRAMITES ANTE IGJ

Trámites ante la Inspección General de Justicia

Teoría y práctica

Módulo 1: Funciones de la IGJ: Registrales, informativa y de fiscalización. Requisitos generales de una presentación ante la IGJ. Tipos de formularios y Tasas. Profesionales intervinientes. Dictámenes. Registro Público. Efectos de las inscripciones. 
Módulo 2: Constitución de sociedades. Modificaciones del Código Civil y Comercial. Sociedades unipersonales. Últimas resoluciones de la IGJ. Matriculas individuales. 
Módulo 3: Administradores: designación, cesación, garantía. Normas sobre prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo. Cambio de sede. 
Módulo 4: Supuestos de reforma de Estatuto. Disolución, liquidación y cancelación. Prorroga y reconducción. Cesión de cuotas sociales, partes de interés, etc. Declaratorias de Herederos. 
Módulo 5: Aumento y reducción del capital social; supuestos, requisitos. Teoría y práctica. Rúbrica de Libros. Procedimiento de Subsanación. 
Módulo 6: Fiscalización. Denuncias. Multas. Solicitud de asistencia inspector a asamblea. Solicitud de convocatoria a Asamblea. Documentación y contabilidad. Presentación de estados contables.
Módulo 7: Persona Jurídica. Modificaciones del Nuevo Código Civil y Comercial. Asociaciones civiles. Fundaciones. Elementos constitutivos. Régimen y requisitos. Funcionamiento. Reformas. Disolución. Liquidación. Retiro de Personería. Fiscalización. 
Módulo 8: Sociedades constituidas en el extranjero: Inscripción, obligaciones, fiscalización. Régimen informativo. Sociedad con domicilio o principal objeto destinado a cumplirse en la Republica. 

Objetivos: 
  1. Proporcionar un marco teórico conceptual de los trámites ante la Inspección General de Justicia, incluyendo las modificaciones introducidas por el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación en relación a las personas jurídicas.
  2. Crear un ámbito de debate con énfasis en las últimas modificaciones legislativas.
  3. Dotar a los cursantes de los instrumentos prácticos necesarios para desenvolverse sin inconvenientes ante el organismo. 

Bibliografía: Nuevo Código Civil y Comercial ley  26994; ley 19550; Resoluciones de la Inspección General de Justicia. 

Modalidad de Dictado: Bimestral y presencial; exposición oral con proyecciones de Power Point  y análisis de casos prácticos. 
http://www.derecho.uba.ar/extension/cursos/programa/juridicos/tramites-ante-la-inspeccion-general-de-justicia/598

martes, 28 de julio de 2015

Entrevista en Infobae sobre Hotesur

"Todo aquel que se niega a las órdenes del Poder Ejecutivo termina desplazado"

Esa fue la coincidencia de especialistas y políticos al analizar en InfobaeTV el apartamiento del juez Claudio Bonadio de la causa Hotesur. "Con esto demuestran que algo esconden", aseguraron
Consultada por InfobaeTV, Silvina Martínez, ex directora del Registro Nacional de Sociedades de la Inspección General de Justicia (IGJ), aseguró que el Poder Judicial es el nuevo enemigo del Gobierno: "Está pasando lo que pasó en los distintos organismos de la administración pública. Empezaron por distintos sectores y hoy se fue masificando. Todo aquel que se niegue a las ordenes del Poder Ejecutivo, todo aquel que se anime a investigar, que ponga en tela de juicio el relato, termina siendo despedido, desplazado, difamado, denunciado y perseguido".
Sobre si esto es una victoria para el kirchnerismo, Martínez explicó: "Estamos analizando con Stolbizer apelar a la Cámara. Hay que ver si los fiscales pueden presentar algún recurso, estamos viendo de qué manera poder seguir instando acciones".
http://www.infobae.com/2015/07/16/1742197-todo-aquel-que-se-niega-las-ordenes-del-poder-ejecutivo-termina-desplazado

sábado, 4 de julio de 2015

La justicia declaró ilegal el cepo informativo de la IGJ

Un fallo en firme de la Cámara Nacional de Apelaciones obliga a la Inspección General de Justicia (IGJ) a entregar toda la información disponible en el órgano dependiente del Ministerio de Justicia sobreAustral Construcciones, la empresa de Lázaro Báez. Así se perforó por primera vez el“cepo” informativo que impuso el Gobierno para proteger a las empresas vinculadas al poder, que se inició en 2010 con el caso Ciccone, pero también sirvió para limitar la información disponible sobre la empresa presidencial Hotesur.
La medida judicial fue adoptada el día 11 de junio y responde a una demanda de la diputada del Gen -y candidata a presidente-Margarita Stolbizer. Ayer se agotaron los plazos procesales para apelar y no hubo, sorprendentemente, ninguna medida en ese sentido de parte del Gobierno. La información debía ser entregada el día 21 de junio, 10 días después del fallo, aunque habitualmente se espera hasta que venzan los plazos para apelar. Ahora se iniciará un proceso de ejecución de sentencia, porque las autoridades del ministerio no dieron cumplimiento a la medida de manera voluntaria. La abogada patrocinante de Stolbizer, Silvina Martínez, ex empleada de la IGJ despedida por no respetar el cepo informativo, anticipó a PERFIL que iniciarán de inmediato la demanda por incumplimiento.
La decisión de la Sala F Cámara Comercial, adoptada con voto unánime, sólo vale para este caso particular. Pero sienta una jurisprudencia contundente en favor de una serie de amparos que podrían sacar a la luz información clave sobre los más resonantes casos de supuesta corrupción de la era K, desde Skanksa hasta Hotesur.
Además, dentro de los considerandos hubo fuertes definiciones respecto al derecho a la información pública y la ilegalidad del cepo de la IGJ. Los camaristas llegaron incluso a afirmar que se están violando los derechos más elementales: “El reconocimiento del derecho a la información se remonta, en origen, a principios admitidos por el derecho natural, que emergen de la condición de persona del individuo”
También se aclaró que la diputada tenía derecho a acceder a esa información por su condición de ciudadana, de manera tal que abre el camino para que cualquier persona pueda requerir acceder a expedientes que, hasta la fecha, fueron guardados bajo siete llaves por su relación con funcionarios que están en la mira de la Justicia.

lunes, 18 de mayo de 2015

Hoy cumplo 34 años

Hoy cumplo 34 años. Los últimos 3 años me la pase luchando contra el acoso y el atropello de un Gobierno que se dice defensor de los derechos humanos. Muchas cosas quedaron atrás estos años. Perdí amigos, busque trabajo golpeando puertas sin que me las abrieran, vi irse del país a gente que quería mucho sin siquiera despedirse, me enferme, llore, me caí y me levante..
Y acá estoy, con mucha fuerza para seguir luchando. No se que pasara después del 10 de diciembre. No se quien ganara estas próximas elecciones. Quien sea el nuevo presidente, voy a seguir luchando contra la corrupción y el acoso en el empleo público. 
Estudie abogacía pensando que la justicia existía y era tan simple como distinguir los buenos y los malos. No es así. Esta semana me volvieron a dejar desamparada. Hace tres años que trato que algún fuero se aboque a estudiar mi caso. El laboral se declaro incompetente y lo mando al contencioso administrativo, el contencioso se declaro incompetente y lo mando al civil y comercial, ahora espero...
Creo que la justicia se declara incompetente de poder investigar al poder, de poder acusar a quien me hostigo para tapar graves hechos de corrupción. 
La justicia se declara incompetente para impartir justicia

jueves, 9 de abril de 2015

Acorralados por cuestionar el "relato"

Acorralados y hostigados por cuestionar el "relato"

La creación de una ONG de ex empleados públicos que fueron perseguidos por el kirchnerismo es un llamado de atención y una oportunidad para denunciar abusos

 la Argentina de hoy, hay ciudadanos que han llegado a considerarse "desaparecidos civiles". No se puede menos que justificarlos, si se considera que han sido objeto de vigilancia constante, despedidos de sus trabajos, acosados y discriminados de mil formas, y todo eso por no coincidir "con el proyecto" político gubernamental, osar diferenciarse o denunciar graves irregularidades en los organismos del Estado en los que estaban trabajando, la mayoría de ellos, funcionarios de carrera.
Como consecuencia de ese brutal maltrato, a muchos ni siquiera llegaron a despedirlos, pues se fueron antes, por propia decisión, hartos del profundo desprecio por sus opiniones y de la constante degradación a la que eran sometidos.
La visibilidad les llega ahora, que han decidido crear una ONG que se llama Juntos por el Trabajo en Libertad, con el objetivo de denunciar todos esos casos de acoso, violencia, discriminación o persecución en el ámbito laboral estatal, provincial o municipal. Algunos de estos integrantes de la nueva ONG ya habían conocido una súbita y nada buscada celebridad, como es el caso de Graciela Bevacqua, ex directora del Índice de Precios al Consumidor del Indec. Bevacqua había sido desplazada en 2007 por el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y finalmente se vio obligada a renunciar, en 2009, después de haber pedido licencia médica y de haber sido designada para la biblioteca del Ministerio de Economía, es decir, relegada a un puesto que nada tenía que ver con su especialidad.
Otro caso más reciente es el de Silvina Martínez, quien, como se recordará, fue echada de su cargo de directora del Registro Nacional de Sociedades de la Inspección General de Justicia (IGJ) por haber denunciado que ese organismo negó información sobre el caso Ciccone. Además de Bevacqua y Martínez, también son fundadores de la ONG María Laura Haag, que trabajó 13 años en la Secretaría de Energía; Fernando Scanavino, ex inspector de la IGJ; Sandra Votta, despedida de la Cancillería por sus jefes de La Cámpora; María Alicia Córdoba y Griselda López Viegas, también echadas del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Más o menos conocidos, todos ellos han sufrido situaciones parecidas y con métodos cuasi mafiosos que llegan hasta extremos nunca vistos: por ejemplo, quitarles el ventilador en verano o anotar en un cuaderno con quiénes mantenían conversaciones. Es decir, humillaciones constantes e insoportables, más dignas de figurar en una novela como 1984, de George Orwell, que de ocurrir en las oficinas del Estado de un país democrático, como se supone que es el nuestro. Sin embargo, todo lo que estos ex empleados de dependencias del Estado vivieron no es una pesadilla, aunque lo parezca. Ha sucedido realmente y debe ser conocido y repudiado por todos nosotros, como integrantes de una sociedad que rechaza este tipo de atropellos.
Si en alguna nefasta "habilidad" se ha perfeccionado el kirchnerismo en los casi 12 años que lleva en el poder ha sido en perseguir a opositores dentro y fuera del Gobierno. Y lo ha hecho de manera desenfadada e impune. Baste recordar a la propia Presidenta escrachando en cadena nacional y con argumentos dudosos cuando no incomprobables a funcionarios, empresarios, dirigentes políticos y periodistas, entre tantos ciudadanos que, de repente, se convierten en el blanco de la ira y de la venganza de quien, como conductor político del país, tiene el deber de hacer prevalecer la sensatez y la unión entre los argentinos.
Por otra parte, si un gobierno entiende que alguien, dentro del ámbito público, ha infringido leyes, violentado normas o cometido cualquier tipo de delito, su deber es denunciarlo ante la Justicia. Y, si las diferencias son de criterio, de procedimiento o simplemente políticas, deberán los funcionarios debatirlas dentro de cada dependencia, admitiendo las razones de todos, como parte de un debate sano, adulto y productivo.
No menos importante es la obligación que tienen los gobiernos de facilitar a la Justicia cualquier tipo de investigación que involucre a uno de sus miembros, y el deber moral de ponerlos a disposición de jueces y fiscales, en vez de protegerlos, de ampararlos, de mantenerlos obstinadamente en su redil, no obstante las numerosas denuncias y pruebas que se acumulan en su contra.
La fundación de la ONG Juntos por el Trabajo en Libertad es, por supuesto, uno de los vehículos apropiados para difundir los casos de acoso laboral, que no debieran volver a repetirse.
Lo peor que podría pasarnos es acostumbrarnos a este tipo de maltrato que tan penosamente dejó expuesto el ahora agregado económico de la embajada argentina en Italia, Guillermo Moreno, cuando las cámaras lo registraron haciendo la señal de degüello para dar por terminada una discusión que mantenía con el entonces ministro de Economía Martín Lousteau.
En imprescindible que, como ciudadanos, nos pronunciemos y nos esforcemos para que nunca más haya "víctimas del relato" como éstas.
http://www.lanacion.com.ar/1782468-acorralados-y-hostigados-por-cuestionar-el-relato

martes, 7 de abril de 2015

Sigue el encubrimiento en IGJ a Boudou

Ciccone: más dudas sobre la protección a Boudou en la IGJ

http://www.lanacion.com.ar/1782222-ciccone-mas-dudas-sobre-la-proteccion-a-boudou-en-la-igj

La misteriosa desaparición del legajo societario de The Old Fund dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ) en pleno estallido del caso Ciccone es un dolor de cabeza permanente para el Gobierno. Ahora, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) reveló las múltiples fallas que detectó en el sumario que abrió ese organismo para determinar cómo ocurrió el robo o extravío, pero que terminó por reflejar los esfuerzos oficiales por tapar todo.
"Deberá volver a reconstruirse el legajo, ya que la reconstrucción no se ha realizado correctamente, según informes que surgen del propio sumario", alertó la Fiscalía, que indicó que el legajo "tendría que tener 22 hojas, mientras que el trámite por el que se tiene por reconstruido cuenta sólo de tres hojas", remarcó uno de los fiscales que integran la FIA, Ricardo Renom, y analizó las actuaciones.
Las objeciones de Renom constan en un informe de la Fiscalía, el órgano de la Procuración que por ley debe investigar actos de corrupción y las irregularidades cometidas por el personal de la administración pública, cuya copia obtuvo LA NACIÓN.
El informe aparece fechado el 19 de noviembre pasado, pero sólo se conoció ahora y de manera fortuita, anexado a un expediente que, a su vez, obtuvo la Justicia durante su investigación sobre la IGJ, el organismo que debe controlar a las sociedades locales o extranjeras, asociaciones y fundaciones que se registran en la ciudad de Buenos Aires, pero que dependen del Ministerio de Justicia nacional.
A lo largo de 12 carillas, el fiscal Renom reflejó inconsistencias, lagunas y faltantes en el sumario interno de la IGJ, y reclamó respuestas rápidas. "Esta FIA considera de vital importancia que se imprima la máxima urgencia a la reconstrucción, practicando las averiguaciones conducentes a ese fin para lograrla", exhortó.
Cuatro meses y medio después del dictamen de la Fiscalía, sin embargo, la IGJ no siguió sus recomendaciones ni corrigió el sumario. Por el contrario, se presentó ante la Justicia, donde pidió ser querellante en la investigación sobre las desapariciones de ese legajo y el de la ex Ciccone, por los que responsabiliza a la ex directora del Registro Nacional de Sociedades Silvina Martínez -quien ya colaboró con la Justicia en dos investigaciones y asesora a la diputada Margarita Stolbizer-; al jefe del Archivo, Guillermo Agüero, y a otro empleado de esa área.
Para eso, el ministro de Justicia, Julio Alak -del que depende la IGJ-, acompañó copias de algunos tramos de los sumarios de la IGJ. Pero esas copias mostraban falencias, según reveló LA NACIÓN en noviembre pasado. Entre otras, la foliatura no era correlativa, no se respetó la secuencia cronológica para incorporar documentos y testimonios, y se mezclaron algunas declaraciones.
La jueza federal María Romilda Servini de Cubría rechazó esa petición oficial por considerar que quienes pretendían ser querellantes podían terminar como acusados. Pero la Cámara Federal -con el voto de Eduardo Freiler y Jorge Ballestero y la disidencia de Eduardo Farah- decidió admitirlos.
Ahora, el informe de la Fiscalía confirmó esas falencias del sumario y expuso otras:
-Rechaza las conclusiones del sumariante: considera que no investigó lo que debía en el sumario
-las irregularidades relacionadas con la desaparición del legajo de The Old Fund- y que desvió la pesquisa hacia otros objetivos.
-Señala que buscó probar "no de manera prolija, sino superficial y relativamente" la responsabilidad del personal de archivo y a Martínez, a la que no citó a declarar ni como testigo ni para defenderse. Por eso ordena ampliar el sumario y apuntar "a los superiores que tienen a su cargo" el archivo de la IGJ. Entre otras, de una delegada administrativa, Silvia Bellizzi, quien ahora pasó a Jefatura de Gabinete.
-Solicita que se cite a declarar a los directores de la IGJ -entre otros, Susana Junqueira y la entonces asesora y hoy número dos del organismo, Analía Spátola-, a sus secretarios y a diez empleados en particular que ingresaron durante la gestión de Norberto Berner, hoy secretario de Comunicaciones.
Por esas y otras medidas de prueba sugeridas y aún pendientes, la Fiscalía recomendó a la IGJ que reviera su posición, tanto sobre el expediente de reconstrucción del legajo de The Old Fund -que el organismo informó de manera parcial a los jueces Servini y Ariel Lijo- como en el sumario para determinar los responsables.
"En la medida en que no se ha agotado la investigación de los hechos objeto del sumario, [solicito] se deje sin efecto la clausura dispuesta y se practiquen diligencias sugeridas por esa parte acusadora y todas aquellas que puedan derivar de éstas", planteó el fiscal Renom. Cuatro meses y medio después, aún no ocurrió. Pero los registros informáticos de la IGJ deparan más sorpresas. El legajo de The Old Fund -el 2776773- figura desde el 21 de octubre como "archivado". ¿Apareció el legajo? ¿O es otro retoque electrónico, un día antes de que el Ministerio de Justicia pidiera ser tomado por querellante?.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Editorial de Alfredo Leuco- 25/3/2015 Despidos en el Estado

El estado es de Máximo Kirchner – 25 de marzo 2015

http://www.alfredoleuco.com.ar/
Está claro que Cristina y sus muchachos van a dejar un verdadero campo minado al futuro gobierno. Deudas sociales y económicas de todo tipo y magnitud. Una herencia maldita de un unitarismo extorsivo donde el estado nacional se lleva 76 pesos de cada 100 que producimos todos los argentinos, megacorrupción a cielo abierto, la tercera inflación mas alta del mundo después de Venezuela y Sudán, el 35% de los trabajadores en negro, destrucción de empleo y caída del salario real en el 2014 y el rosario de indicadores que se cayeron a pedazos. Cayó todo. el Producto Bruto, la actividad, las importaciones y las exportaciones, la inversión productiva, el consumo y hasta los precios internacionales. Todo cayó y se vienen grandes vencimientos de la dueda que es exactamente el doble de lo que Cristina dijo en su último discurso de apertura de las sesiones en el Congreso de la Nación. En su mentira descomunal aseguró que había desendeudado totalmente a la Argentina. Y la triste realidad es que el gobierno que venga tiene vencimientos por 44 mil millones de dólares hasta el 2019 y el total de la deuda asciende a la friolera de 147 mil millones de dólares. A eso Cristina le llama desendeudamiento total. Parece broma pero genera bronca e indignación que nos trate de estúpidos. 
De todos modos, la peor herencia va a ser la fractura social expuesta por donde se  inoculó odio a las venas abiertas de la sociedad. Es lo que Jorge Lanata llama la grieta. Para cubrir su retirada el gobierno apeló a tres mecanismos. Intento de colonización de la justicia, cosa que logró a medias. Consolidación de un oligopolio mediático de amigos de Cristina cosa que también logró a medias. Y finalmente el operativo copamiento del estado que está en pleno desarrollo.
Muchos no se dan cuenta. Pero entre las bombas de tiempo que Cristina dejará a su sucesor está el nombramiento ilegal e ilegítimo de un ejéricto de mas de 100 mil empleados públicos en los distintos ministerios. Todas las designaciones son graves pero la mas peligrosa es la que se produjo en la Agencia Federal de Inteligencia. La metodología fue la misma en todos los espacios. Primero se identificó a los empleados que no se ponían la camiseta de Cristina. Se los obligaba a ir a los actos y a realizar tareas incompatibles con la ética. Los que no se sumaron, en su mayoría fueron despedidos. No importaba si esas personas que resolvieron mantenerse independientes eran gente de excelencia profesional y de gran capacitación. Ya se sabe que la meritocracia no es algo que Cristina valore. Ella prefiere la chupamedicracia. Mas leales que inteligentes. Mas subordinación y valor y verticalismo que eficiencia en la gestión. Asi fue como tiraron por la ventana del INDEC a profesionales de prestigio internacional y lo llenaron de patoteros y militantes que solo saben decir “Si Cristina”. Asi despidieron a Cinthya Pok, o a Silvina Martinez en la IGJ o a Laura Haag en energía, entre las mas conocidas.
Después de limpiar de enemigos los ministerios, pasaron a la segunda fase. Hacer entrar en cataratas a la Agrupación Amigos de Máximo Kirchner aunque fueran gente inútil para todo servicio. Por eso la diputada Margarita Stolbizer le hizo una denuncia penal en la justicia a Cristina y a varios ministros. Porque ella entiende que violaron la ley a designar a gente que no tenía los requisitos mínimos de idoneidad para ocupar cargos de importancia. En muchos casos la cuestión fue burda, grosera y evidencia la bulimia por el abuso de poder que tiene este gobierno. Jóvenes militantes sin título, sin experiencia que en un abrir y cerrar de ojos, entre gallos y media noche se conviertieron en espías de los servicios de inteligencia. Fue aluvional el ingreso de amigotes de Oscar Parrilli, Carlos Zannini y Máximo Kirchner. Esta gente tendrá la misión de espiar a los opositores y a los periodistas, de fisgonear la vida privada para extorsionar disidentes y en el futuro de convertirse en verdaderos topos y piedras en el camino del gobierno que viene. En casi todos los casos el único mérito (si es que se le puede llamar asi) era tener un amigo en el gobierno. Es vergonzoso que Máximo crea que el estado le pertenece a él y a su madre. Tal vez piensen que en la sucesión de Néstor Kirchner además de hoteles y millones en dólares, les tocó el estado nacional. No sienten pudor ni verguenza. Se tienen que ir dentro de 9 meses pero quieren dejar un ejército de fanáticos camuflados o escondidos entre los pliegues del estado. De paso todos los argentinos bancamos con nuestros bolsillos la posibilidad de que estos muchachos puedan militar  en La Cámpora y otros experimentos similares. 
Frente a la denuncia de Stolbizer y este verdadero atropello de Cristina la pregunta es que van a hacer los que vengan. ¿Se van a comer estos sapos o están dispuestos a sacarle tarjeta roja a todos los ñoquis e infiltrados que son inútiles para el pueblo? Sería bueno que los candidados a presidente se pronunciaran al respecto y dijeran lo que piensan hacer. Cuentas claras conservan la amistad. Transparencia y manos limpias es un reclamo de las mayorías. Basta de impunidad y de abusos de poder, es la exigencia de la hora. ¿Cuando comprenderán Cristina y Máximo que el estado no es de ellos? Que es de todos los argentinos. Ellos son apenas inquilinos y el 10 de diciembre se les vence el contrato. Deben volver a llano después de tantos años de tener casi la suma del poder público. Volver al llano tiene sus complicaciones. Y eso los desespera.

jueves, 5 de marzo de 2015

Mi respuesta a la denuncia que me arman por Hotesur y Ciccone II

En lo que respecta a la denuncia presentada por la Diputada Andrea Garcia, aclaro varios puntos, que la desvirtúan por completo:
·         En primer lugar, nunca fui perito en causa alguna. Quien posea conocimientos mínimos jurídicos, sabe que para ser perito en una causa judicial, debe estar previamente inscripta en un registro y se sortea.
·         Nunca dirigí la IGJ, sino que fui Directora del Registro Nacional de Sociedades.
·          La justicia no se expidió sobre mi despido de la IGJ y mi reposición al cargo. En el amparo que fuera iniciado, se resolvió que era una cuestión que requería mayor debate y prueba y excedía el acotado marco del amparo. Por eso, tengo iniciado juicios ordinarios que se encuentran en trámite.
·         La desaparición de los extes de las sociedades relacionadas con el caso Ciccone no ocurrieron en áreas bajo mi responsabilidad, sino que el último destino de la documentación era el archivo (dependiente de la Delegación Administrativa). Se puede comprobar solicitando copia de la estructura del organismo y de las competencias. Tampoco tuve intervención en la reconstrucción de dichos exptes, la cual se efectuó en forma irregular ocultando información vital para la investigación judicial del caso Ciccone. Tampoco el personal que reportaba a mi persona reportaba al área Archivo ni tuvo intervención en la reconstrucción. Puede comprobarse mis dichos, ya que no firme ninguna actuación vinculada a la búsqueda y reconstrucción de dicho exptes.
·         Reitero que ninguno de los delitos e irregularidades que denuncie desde el año 2012 ocurrieron en ámbitos de mi competencia. Y siempre anoticie a las autoridades competentes administrativas y judiciales todas las irregularidades y delitos en el ámbito de la IGJ.
·         No fui yo quien adverti la perdida de los exptes del Caso Ciccone, ya que tal como surge de las resoluciones de reconstrucción de dichos exptes. Tampoco se encontraban en las áreas a mi cargo sino en el archivo. La reconstrucción de dichos exptes se llevó a cabo por personal de la Oficina Judicial, dependiente de la Unidad Inspector General. No intervine en dichas reconstrucciones ni en ninguna. El personal que efectuaba la reconstrucción no me reportaba ni estaba bajo mi conducción.
·         De la resolución N° 14/2013 que ordena el inicio del sumario con relación a la perdida de los exptes de The Old Fund SA se menciona que el Director de Sociedades Comerciales requirió el 23 de marzo de 2012 las actuaciones de The Old Fund SA al rea Mesa de Entradas y Archivo. Y el responsable de Archivo informo que el trámite no pudo ser localizado. Conforme el sistema informático del Organismo, el expte se encontraba en el área Archivo desde el día 29 de octubre de 2011. Ninguna de las áreas mencionadas ni el personal dependía de mi ni tuve intervención en las actuaciones, tal como se prueba con la resolución mencionada. Mediante Providencia 585/2012 el Director de Sociedades Comerciales remite las actuaciones al Departamento de Asuntos judiciales a fin de reconstruir el tramite extraviado; departamento que efectuó la reconstrucción. La res. 618/2012 tuvo por reconstruida las actuaciones extraviadas. Este trámite constaba de 22 fs al momento de su perdida. Pero la reconstrucción del trámite consta de 3 fojas, faltando 19 fojas. Se reitera: no participe en ninguna de las actuaciones vinculadas a The Old Fund ni a su reconstrucción.

·         Que por resolución N° 314/2012 se tuvo por reconstruido el trámite correspondiente a la sociedad COMPAÑÍA DE VALORES SUDAMERICANA SA, el cual se encontraba extraviado. Dicho trámite se encontraba en el área archivo desde el día 1 de febrero de 2003. La reconstrucción también se llevó a cabo en el Departamento de Asuntos Judiciales de la IGJ. Ninguno de los deptos. Mencionados estaban bajo mi competencia ni responsabilidad ni el personal que allí se desempeñaba respondía a mis órdenes. 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Perseguidos por Ciccone

Ciccone: denuncia por un despido en la IGJ

http://www.lanacion.com.ar/1756041-ciccone-denuncia-por-un-despido-en-la-igj
http://www.lanacion.com.ar/1756054-nota-para-armar

domingo, 21 de diciembre de 2014

Victimas del relato

Las otras víctimas del relato

Funcionarios de carrera, técnicos y hasta directivos de empresas privadas fueron y son hostigados por un gobierno que desprecia y castiga el disenso

gunos están fuera del Estado por decisión propia, porque, a pesar de haber hecho carrera en la administración pública y tener una sólida experiencia en sus puestos, se negaron a soportar las presiones, los aprietes y las degradaciones que les impuso el kirchnerismo cuando comenzó a sospechar que las voces críticas podían multiplicarse y crearle más problemas.
Otros fueron separados de sus cargos por el simple hecho de haber gestionado contactos o fotos a precandidatos del propio riñón kirchnerista, pero que aún no fueron bendecidos por el índice presidencial, o porque -dicen, y a estas alturas de los hechos hay pocas razones para no creerles- lograron esos acercamientos antes de que los hubiera conseguido la Presidenta.
Y están también los que se fueron empujados por distintas acciones de la jefa del Estado: como un decreto rabioso, un inexplicable escrache público con datos incomprobables a simple vista o una suelta de "carpetazos", como suele llamarse al trabajo de inteligencia que sectores del Gobierno le preparan a la primera mandataria para que denuncie en cadena nacional lo que sus propios funcionarios deberían estar investigando si es que realmente existiera una fundada sospecha de culpabilidad.
Uno de los últimos casos conocidos, de repercusión pública, fue el de Silvina Martínez, echada de su cargo de directora del Registro Nacional de Sociedades de la Inspección General de Justicia (IGJ) por haber denunciado que ese organismo negó información sobre el caso Ciccone. El testimonio de Martínez resulta hoy clave en la causa que investiga los vínculos de la familia presidencial con el seudoempresario Lázaro Báez. En una reciente entrevista periodística, la ex funcionaria acusó al Gobierno de mentirle a la gente cuando dice que hay 47.000 empresas con irregularidades como las verificadas en los hoteles presidenciales. "Una cosa es que una sociedad deba balances, pero en el caso de Hotesur, adeuda eso y el pago de tasas, y la sede es ficticia, entre otras cuestiones. Son muchas fallas juntas", enfatizó.
Martínez no es la única mujer echada de su cargo estatal por pensar distinto, oponerse a las políticas oficiales o denunciar ilícitos. Un caso lejano, pero anticipatorio de todo lo que vino después fue el de Graciela Bevacqua, directora del Indec hasta que la desplazó Guillermo Moreno, en 2007. Si bien la funcionaria terminó presentando la renuncia, lo hizo luego de que fuera degradada laboralmente, según ella misma relató. La que comenzaba a ser la mayor manipulación estadística del instituto en toda su historia empezaba también a sumar una persecución política descarada. Junto con Bevacqua, fueron removidos Clyde Trabucchi, entonces directora de una de las áreas del Indec, y numerosos técnicos que alzaron sus voces para denunciar la falsedad de las mediciones y el constante hostigamiento por parte de la intervención.
Laura Haag, abogada, fue despedida de otra dependencia del Estado, la Secretaría de Energía, por las declaraciones de su esposo, Cristian Folgar, un ex funcionario del área, que marcó diferencias con la política energética del Gobierno. Otro tanto les ocurrió a Sandra Votta, María Córdoba y Griselda López Viegas, todas empleadas de la Cancillería hasta que fueron despedidas hace casi un año. López Viegas adjudica su despido a haberse negado a incluir a una ex pareja de Máximo Kirchner en el grupo de diseñadores argentinos que viajaron a Milán para participar de la Semana de la Moda. Votta, en tanto, había denunciado maltratos en el ministerio conducido en lo formal por Héctor Timerman, pero, en la práctica, por La Cámpora y otras agrupaciones kirchneristas que se han hecho fuertes en el manejo de la mayoría de las carteras nacionales. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) fue depositaria de decenas de denuncias de empleados de la Cancillería sobre maltrato, acoso laboral, reducción de salarios, charlas obligatorias de adoctrinamiento político y persecución ideológica.
Si se compara al país con una familia, bien puede decirse que muchos de los jóvenes kirchneristas a los que temprana e indiscriminadamente se les ha otorgado poder de mando, tienen ejemplos muy poco edificantes para seguir, empezando por la Presidenta. Martín Redrado fue expulsado de la titularidad del Banco Central mediante un decreto de necesidad y urgencia, por haberse resistido a cumplir órdenes presidenciales, contrarias a la autonomía de la entidad. Más allá de las diferencias de criterio, su eyección fue escandalosa, como también lo fue la de Martín Lousteau del Ministerio de Economía. Éste se había trenzado en varias ocasiones con Guillermo Moreno, quien le dedicó en público un gesto difícil de olvidar: dio por concluida una conversación con Lousteau pasándose el índice de lado a lado del cuello. Señal clarísima del degüello al que podrían exponerse los que pensaran distinto de él.
Gustavo Beliz, ministro de Justicia de la presidencia de Néstor Kirchner, tuvo que irse a los Estados Unidos tras haber sido desplazado del Gobierno, entre otras cosas, por haber denunciado que la SIDE manejaba indebidamente partidas millonarias, fracasaba en sus operativos y daba información falsa a las autoridades.
Graciela Ocaña dejó de ser la ministra de Salud de la primera presidencia de Cristina Kirchner ciertamente en medio de una crisis sanitaria, pero también cuando comenzó a enfrentarse con los gremios por el uso de los fondos de las obras sociales y por la investigación que impulsó por la mafia de la medicamentos y los aportes de ese negocio ilícito a la política.
Como si no le bastase con esas maniobras dentro del propio Estado, el kirchnerismo también logró deshacerse de directores de empresas privadas, presionándolos de todas las formas posibles, incluso usando la fuerza, como ocurrió no bien tomada la decisión de expropiar la porción accionaria de Repsol en YPF.
Hubo también muchos casos en sentido inverso: los de aquellos funcionarios que debieron irse acorralados por la Justicia, a pesar de la fuerte protección del kirchnerismo, que se empeñaba obscenamente en mantenerlos en su redil como gesto de gratitud por no haber intentado sacar los pies del plato en medio de la tormenta política. Los más escandalosos fueron los de la ministra de Economía Felisa Miceli, en cuyo despacho se encontró una bolsa con dinero, hecho por el que fue juzgada y condenada; los de Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, el primero, con más de una decena de denuncias por corrupción, y el segundo, investigado por su responsabilidad en el trágico accidente ferroviario de la estación de Once. Y qué decir del vicepresidente Amado Boudou, doblemente procesado y con elevación a juicio oral en una de las causas en las que se lo investiga, a quien el kirchnerismo ha decidido mantener en el cargo contra toda lógica, desechando pedidos de juicio político y permitiéndole seguir al frente de las sesiones del Senado y del Poder Ejecutivo en ausencia de la Presidenta.
Otro caso paradigmático de las formas -o pésimas formas- del kirchnerismo, tanto para echar como para retener gente a toda costa en puestos estatales, lo representa el acto en que Cristina Kirchner embistió contra Juan Carlos Fábrega, entonces presidente del Banco Central, acusándolo en público de haber filtrado información privilegiada a los bancos.
También trascendió que la Presidenta echó a Víctor Ramos del área de Cultura por haber colaborado con el armado de la estrategia porteña del sciolismo, y que desplazó de su puesto al secretario de la Unidad Presidencial, Rafael Follonier, por haber gestionado sendos encuentros de Scioli con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y con el mandatario electo de Uruguay, Tabaré Vázquez.
La reacción presidencial frente a lo indeseado tiene un antecedente menos protocolar pero igualmente grotesco: fue el día en que por micrófono, ante un Museo del Bicentenario lleno de comensales para celebrar la visita del presidente paraguayo, Horacio Cartes, anunció que había decidido echar al electricista a cargo del mantenimiento del acto por las fallas en los micrófonos, que provocaron baches en los discursos.
Si de algo está convencido el kirchnerismo es de que no necesita ni guardar las formas ni respetar a quien no piensa igual. Enfrente quedan las víctimas del relato, que cada vez son más.

http://www.lanacion.com.ar/1754345-las-otras-victimas-del-relato

martes, 16 de diciembre de 2014

Denunciante denunciada

TESTIGO EN LA CAUSA QUE INVESTIGA BONADIO
DENUNCIANTES DENUNCIADOS

Silvina Martínez, que declaró frente a Bonadio por la causa de la empresa de Cristina, relató en Desde el llano lo que padeció dentro de la Inspección General de Justicia. "Son muchas irregularidades juntas", afirmó.
"En 2012, la gente de La Cámpora, decidió retacear la información que teníamos a los periodistas y a los miembros de la oposición. Ellos querían limitar la información, sumado a la pérdida de expedientes que ya había. Ahí empezó todo", relató Silvina Martínez, la exfuncionaria de la Inspección General de Justicia, testigo en la causa contra Hotesur, la empresa de la Presidenta, que fue denunciada por una diputada kirchnerista.
Martínez explicó en Desde el llano lo que le ocurrió con la agrupación de Máximo Kirchner cuando trabajaba en ese organismo público y dio su opinión sobre las inconsistencias en la documentación de Hotesur, la compañía de Cristina que supervisa el hotel Alto Calafate. "Acá son muchas irregularidades juntas. Se supone que es una sociedad fantasma, que no tiene movimiento", precisó la exempleada responsable del Registro Nacional de Sociedades de la Inspección General de Justicia  .
"A mí me echaron. Me despidieron a raíz de la explosión del escándalo Ciccone y su repercusión en la ICJ. Yo me niego a acatar la orden que dieron de limitar la información y ellos me dicen que a la oposición y a los medios no le entregue nada", recordó. Y amplió: "Me voy de licencia. Me desmantelan el lugar. Denuncio esta situación cuando vuelvo y la respuesta fue que me echaron".

Luego describió de lo que ocurrió en la Justicia, a la que tuvo que comparecer para contar la función que ella tenía. "Me llaman a declarar como testigo por mi participación en Periodismo para todos, donde me preguntaron qué es lo que hacía en mi función", detalló. 
A Martínez la denunció la diputada kirchnerista Andrea García por supuesto "incumplimiento de deberes de funcionario público y falso testimonio". Ella se desempeñó como directora del Registro Nacional de Sociedades de la Inspección General de Justicia entre 2009 y 2012 y Bonadio la llamo como testigo en la investigación contra Hotesur por las irregularidades que había en el organismo.
La exdirectora expresó que ahora el organismo, dependiente del ministro de Justicia Julio Alak está "manejado completamente por La Cámpora". "La gente de carrera no pueden cumplir su función. Hubo muchos casos de despido como el mío", comentó.
Y agregó: "Yo tengo una doble denuncia. Alak me culpa a mi la pérdida de los expedientes de Ciccone. A raíz de lo de Hotesur, me denuncia una diputada del Frente de la Victoria. Hay un operativo de algunos medios y hay una agresión continua hacia mí", dijo. "Fomentaban que la gente me agrediera. Soy un ciudadano, normal, y del otro lado la agresión estaba del lado de la Casa Rosada. Es despareja la situación", concluyó.

El caso Hotesur tiene en la denuncia a Bonadio la primera de una serie de presentaciones judicial contra las personas que está detrás de la investigación. Al juez que entiende en la causa le siguió, primero la diputada Margarita Stolbizer, que fue la que inició la investigación, y luego Martínez, que fue convocada a declarar por el magistrado.
Hace unos días la exfuncionaria aseguró en su cuenta de Twitter que la causa es la 12.056 y está radicada en el juzgado 10 que encabeza Julián Ercolini. "Estoy muy angustiada. No puedo creer que me denuncien por ser testigo en #Hotesur. A raiz de mi declaracion como testigo en #hotesur me denuncia por falso testimonio y abuso de autoridad", escribió.
En 2013, en diálogo con El juego limpio, la exfuncionaria acusó al entonces titular del organismo, Norberto Berner de emitir "circulares de restricción a la información", lo que dificultó el trabajo dentro del organismo.
De hecho, Martínez denunció que el archivo "está cerrado" para los trabajadores, y ejemplificó que la jueza Gabriela Lanz ordenó allanar la institución por demorarse en enviarle los balances de SGI, la financiera a través de la cual se sospecha que se habrían realizado las operaciones de lavado del empresario kirchnerista Lázaro Báez. 

http://tn.com.ar/politica/hablo-la-testigo-del-caso-hotesur-se-supone-que-es-una-sociedad-fantasma_552754

viernes, 12 de diciembre de 2014

Mas presiones por mis declaraciones

Hotesur: más presiones contra una ex funcionaria de la IGJ

El contrataque del oficialismo.
Silvina Martínez, ex directiva de la IGJ, dice que están obligando a los empleados a firmar una solicitada en su contra.
Su declaración ante el juez Claudio Bonadio, y sobre todo el sustancioso aporte de datos y detalles sobre las irregularidades societarias de la empresa Hotesur –que le pertenece a la Presidenta y sus hijos– recrudecieron los ataques que la ex funcionaria de la Inspección General de Justicia Silvina Martínez viene sufriendo desde hace dos años, cuando saltó el Rubicón y denunció el robo del expediente Ciccone. Ahora habría más: Martínez asegura que los militantes de La Cámpora que controlan el organismo estarían presionando a los empleados para que firmen una solicitada en su contra.
“Me imaginaba que iban a hacer lo que están haciendo. Es la metodología de ellos: amenazarte, tratar de amedrentarte, es lo que hacen siempre. Se manejan con el miedo”, dice a Clarín Martínez, ex directora del Registro de Sociedades de la IGJ.
Después de que declarara sobre la pérdida del expediente de Ciccone –que en la Inspección también le atribuyen a su responsabilidad–, a la funcionaria la echaron, la incluyeron en una lista de supuestos incumplidores respecto a la presentación de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción –que Martínez niega y la Justicia le dio la razón, aunque no la sacaron de la nómina– e intentaron molestarla manipulando sus declaraciones ante la AFIP. No lograron callarla.
Ahora la táctica, asegura ella, es intentar desacreditarla ante sus propios compañeros: “la subinspectora general, Analía Spatola –que responde al hombre fuerte de La Cámpora en el ministerio de Justicia, Ernesto Kreplak–, decidió hacer esta solicitada que básicamente sería en mi contra. A algunos empleados les da una hoja para firmar y no ven que firman; otros vieron el texto, pero ya ocurrió en julio del año pasado que a la gente le hicieron firmar un texto y después publicaron otra cosa”.
Martínez asegura que “la gente teme firmar, pero ellos te marcan: vos estás con el gobierno o estás en contra. Si no hacés lo que te piden –votar en una lista, ir a un acto, firmar algo– pasás a integrar la lista de marcados, te analizan y te estudian para ver si sos o no sos del gobierno. Entonces la gente tiene miedo a perder su trabajo. Hubo despedidos que eran contratados, no tienen cómo defenderse”.
El sistema de vigilancia de La Cámpora en la Inspección sería más sofisticado aún. Según dice la ex funcionaria y Clarín chequeó con otras dos personas que trabajan allí desde hace años, las patrullas oficialistas supervisan y controlan las redes sociales en la búsqueda de posteos de Facebook o tuits que pudieran delatar opiniones contrarias al Gobierno.
“Hace rato que quieren sacar algo en su contra”, dijo a Clarín otro funcionario de la IGJ con llegada directa a todos los despachos del organismo. “No sé si va a ser una solicitada o qué, porque tantean a la gente y es reacia a firmar. Pero si se deciden a hacerlo va a salir, porque hay un terror pánico. Ellos salieron a recorrer el edificio con temor, porque varios empleados de carrera les dijeron en la cara que ‘es muy difícil salir a defenderlos a ustedes’”
http://www.clarin.com/politica/Hotesur-presiones-funcionaria-IGJ-SIlvina_Martinez-solicitada_0_1264073592.html

martes, 9 de diciembre de 2014

La victima juzgada. Mi respuesta ante las criticas...

No soy santa ni demonio. Mucho menos heroína. Soy  una persona normal. Con defectos y virtudes. Creo que el punto no es juzgarme a mi, no? A nadie le importa mi pasado o los chismes de barrio. No soy una persona publica. Creo que lo importante es lo que denuncio que nadie puede desvirtuar.Cabe aclarar que nunca fui militante política ni kirchnerista. No todos lo que ascienden son militantes. O por lo menos así era en 2010.
Siempre dije que ingrese en el 2004, nunca mentí sobre mi trayectoria. Nunca tuve destrato con la gente a mi cargo jamas recibí denuncias ni despedí a nadie. No tenia facultad para eso La IGJ siempre fue un organismo difícil y cuando había un despido enseguida se movilizaba el personal y había paro. Basta rastrear los antecedentes o las paginas web para ver que nunca fui repudiada ni hay medidas de fuerza por supuestos despidos míos.
En cuanto a Moreno, reitero que no lo conozco y nunca le pase información. Ni a el ni a ningún funcionario.
Nunca me pidieron la renuncia y yo la puse a disposición cuando asumió Berner pero dijeron que íbamos a continuar todos.  Es mentira que me quede sola en ese momento ya que la realidad es que no quise participar de las medidas ilegales que tomaba la Campora.
No voy a nombrar a mis compañeros. Ni para bien ni para mal. Porque eso es exponerlos y no es mi intención. Pero muchos me apoyan. Y lo hicieron en su momento.
La Campora quería que yo firmara cosas ilegales. Y lo mismo hicieron con otros funcionarios a los cuales tampoco nadie salio a defender por miedo. Pero en todos los casos, siempre hay una excusa. Una manera de justificar el maltrato. Eso no lo comparto.
En cuanto al vencimiento del contrato, no es cierto. Yo estaba designada por decreto por 180 dias. Mi decreto estaba a la firma de la presidenta y cuando denuncio deciden sacar el decreto de circuito y cambiar la fecha.
No participe de ningún ilicito ni fui cómplice de la Campora a quien siempre denuncie. No tengo propiedades ni plata. No me enriquecí con la gestión.
Creo que lo importante es que nadie niega lo que digo sobre Hotesur y el resto de las irregularidades. Sigo sin entender porque se me juzga cuando el foco es otro. Sabes que parece? Cuando una persona denuncia agresión y sale alguno a decir: se lo tenia merecido. La victima es juzgada y el victimario justificado.
No pretendo que me idolatren. No pretendo volver en el próximo gobierno a la IGJ. Solo pretendo que se conozca la verdad de lo que ocurre y que muchos callan por miedo.
Busquen una foto mía en un acto político. Busquen un registro mio haciendo política. Busquen una prueba de los supuestos despidos (alguna medida sindical, alguna presentación, etc). Busquen alguna vinculación con Moreno. Busquen prueba que avalen el radio pasillo. No van a encontrar nada de eso, porque no existe. Solo tratan de desprestigiarme.
Que obliguen a la gente a firmar una solicitada es realmente patético.