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martes, 7 de abril de 2015

Sigue el encubrimiento en IGJ a Boudou

Ciccone: más dudas sobre la protección a Boudou en la IGJ

http://www.lanacion.com.ar/1782222-ciccone-mas-dudas-sobre-la-proteccion-a-boudou-en-la-igj

La misteriosa desaparición del legajo societario de The Old Fund dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ) en pleno estallido del caso Ciccone es un dolor de cabeza permanente para el Gobierno. Ahora, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) reveló las múltiples fallas que detectó en el sumario que abrió ese organismo para determinar cómo ocurrió el robo o extravío, pero que terminó por reflejar los esfuerzos oficiales por tapar todo.
"Deberá volver a reconstruirse el legajo, ya que la reconstrucción no se ha realizado correctamente, según informes que surgen del propio sumario", alertó la Fiscalía, que indicó que el legajo "tendría que tener 22 hojas, mientras que el trámite por el que se tiene por reconstruido cuenta sólo de tres hojas", remarcó uno de los fiscales que integran la FIA, Ricardo Renom, y analizó las actuaciones.
Las objeciones de Renom constan en un informe de la Fiscalía, el órgano de la Procuración que por ley debe investigar actos de corrupción y las irregularidades cometidas por el personal de la administración pública, cuya copia obtuvo LA NACIÓN.
El informe aparece fechado el 19 de noviembre pasado, pero sólo se conoció ahora y de manera fortuita, anexado a un expediente que, a su vez, obtuvo la Justicia durante su investigación sobre la IGJ, el organismo que debe controlar a las sociedades locales o extranjeras, asociaciones y fundaciones que se registran en la ciudad de Buenos Aires, pero que dependen del Ministerio de Justicia nacional.
A lo largo de 12 carillas, el fiscal Renom reflejó inconsistencias, lagunas y faltantes en el sumario interno de la IGJ, y reclamó respuestas rápidas. "Esta FIA considera de vital importancia que se imprima la máxima urgencia a la reconstrucción, practicando las averiguaciones conducentes a ese fin para lograrla", exhortó.
Cuatro meses y medio después del dictamen de la Fiscalía, sin embargo, la IGJ no siguió sus recomendaciones ni corrigió el sumario. Por el contrario, se presentó ante la Justicia, donde pidió ser querellante en la investigación sobre las desapariciones de ese legajo y el de la ex Ciccone, por los que responsabiliza a la ex directora del Registro Nacional de Sociedades Silvina Martínez -quien ya colaboró con la Justicia en dos investigaciones y asesora a la diputada Margarita Stolbizer-; al jefe del Archivo, Guillermo Agüero, y a otro empleado de esa área.
Para eso, el ministro de Justicia, Julio Alak -del que depende la IGJ-, acompañó copias de algunos tramos de los sumarios de la IGJ. Pero esas copias mostraban falencias, según reveló LA NACIÓN en noviembre pasado. Entre otras, la foliatura no era correlativa, no se respetó la secuencia cronológica para incorporar documentos y testimonios, y se mezclaron algunas declaraciones.
La jueza federal María Romilda Servini de Cubría rechazó esa petición oficial por considerar que quienes pretendían ser querellantes podían terminar como acusados. Pero la Cámara Federal -con el voto de Eduardo Freiler y Jorge Ballestero y la disidencia de Eduardo Farah- decidió admitirlos.
Ahora, el informe de la Fiscalía confirmó esas falencias del sumario y expuso otras:
-Rechaza las conclusiones del sumariante: considera que no investigó lo que debía en el sumario
-las irregularidades relacionadas con la desaparición del legajo de The Old Fund- y que desvió la pesquisa hacia otros objetivos.
-Señala que buscó probar "no de manera prolija, sino superficial y relativamente" la responsabilidad del personal de archivo y a Martínez, a la que no citó a declarar ni como testigo ni para defenderse. Por eso ordena ampliar el sumario y apuntar "a los superiores que tienen a su cargo" el archivo de la IGJ. Entre otras, de una delegada administrativa, Silvia Bellizzi, quien ahora pasó a Jefatura de Gabinete.
-Solicita que se cite a declarar a los directores de la IGJ -entre otros, Susana Junqueira y la entonces asesora y hoy número dos del organismo, Analía Spátola-, a sus secretarios y a diez empleados en particular que ingresaron durante la gestión de Norberto Berner, hoy secretario de Comunicaciones.
Por esas y otras medidas de prueba sugeridas y aún pendientes, la Fiscalía recomendó a la IGJ que reviera su posición, tanto sobre el expediente de reconstrucción del legajo de The Old Fund -que el organismo informó de manera parcial a los jueces Servini y Ariel Lijo- como en el sumario para determinar los responsables.
"En la medida en que no se ha agotado la investigación de los hechos objeto del sumario, [solicito] se deje sin efecto la clausura dispuesta y se practiquen diligencias sugeridas por esa parte acusadora y todas aquellas que puedan derivar de éstas", planteó el fiscal Renom. Cuatro meses y medio después, aún no ocurrió. Pero los registros informáticos de la IGJ deparan más sorpresas. El legajo de The Old Fund -el 2776773- figura desde el 21 de octubre como "archivado". ¿Apareció el legajo? ¿O es otro retoque electrónico, un día antes de que el Ministerio de Justicia pidiera ser tomado por querellante?.

jueves, 5 de marzo de 2015

Mi respuesta a la denuncia que me arman por Hotesur y Ciccone II

En lo que respecta a la denuncia presentada por la Diputada Andrea Garcia, aclaro varios puntos, que la desvirtúan por completo:
·         En primer lugar, nunca fui perito en causa alguna. Quien posea conocimientos mínimos jurídicos, sabe que para ser perito en una causa judicial, debe estar previamente inscripta en un registro y se sortea.
·         Nunca dirigí la IGJ, sino que fui Directora del Registro Nacional de Sociedades.
·          La justicia no se expidió sobre mi despido de la IGJ y mi reposición al cargo. En el amparo que fuera iniciado, se resolvió que era una cuestión que requería mayor debate y prueba y excedía el acotado marco del amparo. Por eso, tengo iniciado juicios ordinarios que se encuentran en trámite.
·         La desaparición de los extes de las sociedades relacionadas con el caso Ciccone no ocurrieron en áreas bajo mi responsabilidad, sino que el último destino de la documentación era el archivo (dependiente de la Delegación Administrativa). Se puede comprobar solicitando copia de la estructura del organismo y de las competencias. Tampoco tuve intervención en la reconstrucción de dichos exptes, la cual se efectuó en forma irregular ocultando información vital para la investigación judicial del caso Ciccone. Tampoco el personal que reportaba a mi persona reportaba al área Archivo ni tuvo intervención en la reconstrucción. Puede comprobarse mis dichos, ya que no firme ninguna actuación vinculada a la búsqueda y reconstrucción de dicho exptes.
·         Reitero que ninguno de los delitos e irregularidades que denuncie desde el año 2012 ocurrieron en ámbitos de mi competencia. Y siempre anoticie a las autoridades competentes administrativas y judiciales todas las irregularidades y delitos en el ámbito de la IGJ.
·         No fui yo quien adverti la perdida de los exptes del Caso Ciccone, ya que tal como surge de las resoluciones de reconstrucción de dichos exptes. Tampoco se encontraban en las áreas a mi cargo sino en el archivo. La reconstrucción de dichos exptes se llevó a cabo por personal de la Oficina Judicial, dependiente de la Unidad Inspector General. No intervine en dichas reconstrucciones ni en ninguna. El personal que efectuaba la reconstrucción no me reportaba ni estaba bajo mi conducción.
·         De la resolución N° 14/2013 que ordena el inicio del sumario con relación a la perdida de los exptes de The Old Fund SA se menciona que el Director de Sociedades Comerciales requirió el 23 de marzo de 2012 las actuaciones de The Old Fund SA al rea Mesa de Entradas y Archivo. Y el responsable de Archivo informo que el trámite no pudo ser localizado. Conforme el sistema informático del Organismo, el expte se encontraba en el área Archivo desde el día 29 de octubre de 2011. Ninguna de las áreas mencionadas ni el personal dependía de mi ni tuve intervención en las actuaciones, tal como se prueba con la resolución mencionada. Mediante Providencia 585/2012 el Director de Sociedades Comerciales remite las actuaciones al Departamento de Asuntos judiciales a fin de reconstruir el tramite extraviado; departamento que efectuó la reconstrucción. La res. 618/2012 tuvo por reconstruida las actuaciones extraviadas. Este trámite constaba de 22 fs al momento de su perdida. Pero la reconstrucción del trámite consta de 3 fojas, faltando 19 fojas. Se reitera: no participe en ninguna de las actuaciones vinculadas a The Old Fund ni a su reconstrucción.

·         Que por resolución N° 314/2012 se tuvo por reconstruido el trámite correspondiente a la sociedad COMPAÑÍA DE VALORES SUDAMERICANA SA, el cual se encontraba extraviado. Dicho trámite se encontraba en el área archivo desde el día 1 de febrero de 2003. La reconstrucción también se llevó a cabo en el Departamento de Asuntos Judiciales de la IGJ. Ninguno de los deptos. Mencionados estaban bajo mi competencia ni responsabilidad ni el personal que allí se desempeñaba respondía a mis órdenes. 

domingo, 1 de marzo de 2015

Mi respuesta ante la causa penal que me arman por Hotesur y Ciccone I

Fui víctima de acoso y violencia sistematizada por parte de distintos funcionarios del Gobierno argentino. La violencia laboral en el ámbito estatal es especialmente devastadora ya que es generada por quien debe proteger y se falsea mediante un discurso que niega lo que está pasando.  En mi caso, hay una íntima conexión entre la violencia que sufro y distintos hechos de corrupción en el Estado combinando conductas violentas e impunidad absoluta de los agresores, e indefensión de las víctimas.
Mi relación laboral con la Inspección General de Justicia, organismo dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, comenzó en febrero del 2004, cuando todavía era estudiante de derecho y nunca falte por enfermedad ni tuve sanciones disciplinarias. Esto puede comprobarse con mi legajo. Fue ascendiendo en diferentes áreas del Organismo. En febrero del 2010 mediante decreto N° 172/2010 emitido por el Poder Ejecutivo me designan Directora del Registro Nacional de Sociedades.
Mis superiores jerárquicos eran el Inspector General y el subinspector General. Se puede consultar el organigrama del Organismo en la página web: http://www.jus.gob.ar/igj/la-igj/organigrama.aspx. A fines de 2011 me informan que el Sr. Gustavo Varela, militante de la agrupación política La Campora, iba a desempeñar el cargo de Subinspector General de Justicia, sin designación legal, esto es sin el correspondiente decreto del Poder Ejecutivo. Su función tenía que ver con cuestiones políticas y a él debía reportarse todos los hechos vinculados políticamente, ya que no poseía experiencia en la temática del organismo.
Poco tiempo después de su arribo comenzó su hostigamiento hacia mi persona, buscando evidenciar un supuesto incumplimiento de trabajo, con amenazas. Pero el acoso sufrido no se limitó solamente al Sr. Varela, sino que también se sumó el del Inspector General Norberto Berner, (también militante de la agrupación La Campora) quien asume a fines de mayo de 2012 e inmediatamente dicta dos circulares para establecer un cepo informativo en relación a la información obrante en el Registro Público de Comercio en la Inspección General Justicia. Este cepo fue dispuesto con motivo de los pedidos de informes que se suscitaban en relación a cualquier sociedad vinculada a funcionarios del gobierno argentino, principalmente con las sociedades vinculadas al caso Ciccone. Así intentaban obligarme a denegar información con un criterio arbitrario e ilegitimo sin ningún tipo de aval jurídico ya que yo era el funcionario que debía tomar estas decisiones conforme mis funciones y responsabilidades. Nunca acate las órdenes, conforme puede comprobarse. Cabe destacar que recientemente la Corte Suprema de Justicia se expidió en relación a la limitación de la información en la Inspección General de Justicia, estableciendo que la información es publica y no se puede requerir ningún interés especial (en autos Gil Lavedra Ricardo c/ Ministerio de Justicia s/ amparo”
Así llegue a un nivel de stress y de angustia nunca antes vivido, cada día me costaba muchísimo ingresar al trabajo, sentía que me ahogaba, que me iba a morir ahí adentro, me confundía constantemente y sentía que no servía para nada. Comenzó a repercutir en mi salud con alergias constantes, síntomas gripales, fluctuaciones en el peso, entre otros. Tenía mucho miedo y comencé con ataques de pánico. El organismo comenzó a ser manejado por el miedo y se negaban o retaceaban las respuestas a los jueces, fiscales, legisladores de la oposición o periodistas; ello a pesar de que se trataba de un registro público de comercio.
El día 21 de junio de 2012 me retiró de la oficina con una crisis nerviosa producto de que una asesora de Berner (Analia Spatola) irrumpe en mi oficina y me recrimina haber enviado a intimar a la sociedad The Old Fund (empresa que la justicia argentina atribuyo al vicepresidente de la Nación Amado Boudou, mediante la cual se apropió de la sociedad que emitía billetes en la argentina). Al concurrir a una guardia médica, me otorgan licencia por stress laboral. El acoso se agudizó y continúo en el periodo de licencia. Repartieron las pocas funciones que quedaban a mi cargo de otras personas quienes daban nuevas directivas, cambiando circuitos con planes a largo plazo. No podía volver a mi puesto de trabajo ya que se había desmantelado por completo y no tenía ni funciones ni espacio físico.
Denuncie a mis superiores jerárquicos todas las irregularidades que ocurrían en la IGJ. En fecha 26-09-12, luego de varias citaciones y entrevistas con el Servicio Médico del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se me citó para la realización de un psicodiagnóstico en el Ministerio de Salud. El mismo se desarrolló en dos etapas, una realizada el 26-09-12 y la otra el 04-10-12. En fecha 11-10-12 me citaron telefónicamente a asistir al sector de Salud Ocupacional del Ministerio de Salud el día 17 de octubre a las 12.30, oportunidad en la cual me entrevistó un médico psiquiátra y me informó como resultado que no me encuentro en condiciones para volver a mi trabajo, por lo cual se extendió mi licencia médica.
En fecha 10 de agosto de 2012 denuncie ante la IGJ los hechos aquí relatados (expte N° 5109026/2863608). En fecha 10-09-12 se presentó un pronto despacho atento a que no existía movimiento alguno registrado del trámite iniciado, ello mediante el control vía internet y en fecha 18 de octubre, atento el silencio de la administración, presente ante la IGJ recurso de reconsideración con jerárquico en subsidio. Por tal motivo, presente en la Mesa de Entradas del Ministerio citado una denuncia dirigida al Sr. Ministro de Justicia y Derechos Humanos Julio Alak en fecha 19 de octubre de 2012. (Expte N°S04:0053188/2012) Según surge del citado expte la actuación estuvo hasta el día 02/11/2012 en el gabinete de asesores del Sr. Ministro, remitiéndose ese día al Despacho del Secretario de Asuntos Registrales Dr. Oscar Martini, quien ordenó el día 08/11/2012 al Subsecretario de Coordinación y Control de Gestión Registral Dr. Ernesto Kreplak que la Inspección General de Justicia produzca informe a la brevedad y este último remite la Dirección de Recursos Humanos el día 12/11/2012. Finalmente mi denuncia es girada a la IGJ el 7 de diciembre de 2012, destacándose que al momento de recibirse mi denuncia se decide despedirme de mi puesto de trabajo.
El 10 de diciembre de 2012 la denuncia que efectuará se remite a la oficina judicial de la IGJ, ordenando dicho pase el Sr. Berner (uno de los funcionarios por mi denunciados). Recién a fines de 2013 se resuelve el inicio de un sumario a fin de investigar los hechos investigados, destacándose que se impugno la tramitación del sumario, toda vez que no se cumplía con el procedimiento establecido por el Reglamento de Investigaciones Administrativas (dilación en el tiempo, carencia de orden cronológico, parcialidad de los instructores), dejándose constancia que debía intervenir la Procuración del Tesoro, por el carácter de los funcionarios involucrados. Este planteo fue rechazado mediante resolución N° 1 del 6 de marzo del 2014.
El día 15 de noviembre de 2012 me presento con la escribana María Leticia SUED DAYAN, Titular del Registro Notarial N° 254 en Sarmiento 329 planta baja ante el servicio médico del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos conforme había sido citada. En dicha oportunidad y conforme surge del acta notarial N° 015551377 en oportunidad de comparecer a dicho servicio médico el Director del Mismo me informa que no puede justificarme la licencia porque según constancias del sistema no pertenezco más al Ministerio. Asimismo nos indica que aguardemos a alguien del sector Jurídicos. Con posterioridad una empleada del sector y el Director nos muestra una pantalla donde surgen mis datos mi fecha de ingreso y como fecha de egreso del Ministerio el 31 de octubre.
En dicha oportunidad (15 de noviembre de 2012) el Dr. David Azulay director del servicio médico del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación manifiesta que no puede justificar mi licencia por enfermedad debido a que en el programa informático ADMAGE de la Dirección General de Recursos Humanos figuro como egresada de este Ministerio con fecha 31/10/2012. Manifiesto mi asombro ya que no había sido debidamente notificada de ninguna decisión en ese sentido, encontrándome además de licencia médica. Con motivo de la negativo del Servicio Médico de recibir me certificado, lo ingresamos en la Mesa General de Entrada con el acta de notificación.
Así estuve durante meses. Notificada del decreto 601/13 que dispuso el cese en mis funciones al 31 de octubre de 2012, pero dictándose el mismo recién el 27 de mayo de 2013 y notificándose el 5 de junio, presenté recurso de reconsideración, fundando el mismo en la nulidad absoluta y manifiesta del mencionado decreto, el cual carecía de causa, objeto y motivación. Sin embargo, el 10 de febrero de 2014 se dicta el decreto 359/14 el cual desestima el recurso.
Pero todavía VS podrá apreciar un nuevo dato llamativo que evidencia de manera contundente como se vulneraron mis derechos en todos estos meses: Todos los decretos de prórroga de mi designación tramitan bajo el expte. EXP-S04:0008329 y el 10 de febrero de 2012 se dispuso impulsar la prorroga en mi designación, siguiendo el expte su curso normal para este tipo de designaciones. Es decir la prórroga de mi designación había sido impulsada por las misma Superioridad que de manera ilegítima arbitraria y movilizada por razones políticas, dispone mi baja. Así según puede comprobarse desde el 3 de abril del 2012 la referida prorroga se encontraba en Presidencia de la Nación, pero el 2 de julio la Directora General de Recursos Humanos del MJyDDHH Dra. Blanca María Hernández solicita la devolución del referido expte para ser remitido a la IGJ. El 29 de octubre de 2012 Berner indica que mi prorroga será hasta el día 31 de octubre de 2012 y a partir de esa fecha impulsa la designación de la Dra. Susana Graciela Junqueira, dictándose en consecuencia el decreto  601/2013 del 27 de mayo de 2013 (que aquí se impugna).
Todo lo que aquí reseño fue declarado en diversas causas penales abiertas con motivo de diversos delitos ocurridos en el ámbito de la IGJ en trámite por ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 1 Secretaria N° 2  causas 6605/12 13424/12 y 7311/13, entre otras.
Ahora bien, la persecución nunca termina. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos editó y extrajo tramos de un sumario interno para iniciar una nueva ofensiva en mi contra; ello por haber denunciado las irregularidades que ocurrían dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ). El ministro de Justicia, Julio Alak, se presentó en la causa N° 6605/2012 como querellante para acusarme del extravío o robo  dentro de la IGJ los legajos de The Old Fund, la ex Ciccone Calcográfica y London Supply cuando estalló el "caso Ciccone". Al presentarse el Ministro de Justicia acompañó copias de algunos tramos de los tres sumarios simultáneos que se iniciaron dentro de la Inspección General de Justicia para averiguar qué ocurrió con esos legajos y quiénes fueron los responsables por lo ocurrido. Esas copias que aportó el Ministro de Justicia incluyen varias inconsistencias. Entre otras, la foliatura no es correlativa, no se respetó la secuencia cronológica para incorporar documentos y se mezclaron los testimonios. Declaré como testigo ante la Justicia, señalando que aunque la IGJ había anunciado la completa reconstrucción del legajo de la empresa que la justicia le atribuye al vicepresidente para apropiarse de la empresa que imprime los billetes en la Argentina, faltaban 18 páginas de la actuación original, y la reconstrucción incluían datos adulterados. En el sumario del Ministerio nunca fui citada para ejercer mi derecho de defensa, ni a nadie de mi equipo del Registro Nacional de Sociedades.
Pero la pesadilla y la persecución no terminan. Fui citada como testigo en la causa en la cual se investiga diferentes irregularidades y/o delitos de la empresa Hotesur S.A., cuyo accionista es la presidenta de la Argentina Cristina Fernández de Kirchner. Acto seguido, recibí amenazas y persecuciones desde diferentes medios vinculados al oficialismo y, los más grave, desde la cuenta de Twitter de la Casa Rosada.  En una seguidilla de tuits se encargaron mancharme y tuve que salir a desmentir la información que circulo por la cuenta @CasaRosadaAR citando notas de la agencia estatal Télam y del portal Infojus.
En el marco de toda esta pesadilla, fui denunciada por una Diputada que responde al partido del gobierno por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público y falso testimonio.
A modo de resumen esta es mi historia en los últimos 3 años. No puedo conseguir trabajo en el Estado, y en el ámbito privado también me cuesta. Los derechos humanos que son vulnerados son: 1) el derecho a la integridad física y psíquica; 2) el derecho a la dignidad, al honor, en su faceta personal y profesional; 3) El derecho a la salud; 4) El derecho a un trato digno; 5) El derecho a la igualdad de trato y no discriminación.[1]
Solo soy una empleada que creía que se podía hacer carrera en la administración pública., pero me convertí en una víctima de la incansable búsqueda de impunidad de un gobierno que se maneja como los protagonistas de El Padrino.


lunes, 29 de diciembre de 2014

Perseguidos por Ciccone

Ciccone: denuncia por un despido en la IGJ

http://www.lanacion.com.ar/1756041-ciccone-denuncia-por-un-despido-en-la-igj
http://www.lanacion.com.ar/1756054-nota-para-armar

domingo, 30 de noviembre de 2014

Nuevas represalias del gobierno

Adulteran un sumario para acusar a una ex funcionaria


 Ministerio de Justicia editó y extrajo tramos de un sumario interno para iniciar una ofensiva contra una ex funcionaria que reveló irregularidades dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ) vinculadas a la sociedad Hotesur y al "caso Ciccone", según surge de las copias de ese sumario que cotejó LA NACIÓN.
La ofensiva del Ministerio de Justicia busca debilitar la credibilidad de la ex titular del Registro Nacional de Sociedades de la IGJ Silvina Martínez, quien ya declaró ante los jueces Claudio Bonadio y María Servini de Cubría, y el fiscal Carlos Stornelli.
El ministro de Justicia, Julio Alak, llegó a presentarse en Tribunales, donde solicitó que se lo acepte como querellante para acusar a Martínez en un expediente en particular. En él se investiga cómo se extraviaron -o robaron- dentro de la IGJ los legajos de The Old Fund, la ex Ciccone Calcográfica y London Supply cuando estalló el "caso Ciccone".
La movida contra Martínez no es la única de los últimos años sobre ex funcionarios que afrontaron problemas por exponer irregularidades. Entre otros, la lista incluye al ex embajador ante Venezuela Eduardo Sadous, al subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal, y al ex director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía José Guillermo Capdevila. Servini de Cubría, sin embargo, rechazó el pedido de Alak. Entre otros motivos, porque Alak y varios de sus colaboradores aparecen como potenciales imputados en la causa, mientras que Martínez sigue como testigo.
Al presentarse ante la jueza, de todos modos, Alak acompañó copias de algunos tramos de los tres sumarios simultáneos que se iniciaron dentro de la IGJ para averiguar qué ocurrió con esos legajos y quiénes fueron los responsables por lo ocurrido. Esas copias que aportó Alak incluyen varias inconsistencias. Entre otras, la foliatura no es correlativa, no se respetó la secuencia cronológica para incorporar documentos y testimonios y se mezclaron los testimonios, hasta el punto de aparecer alguno del sumario sobre The Old Fund en el de London Supply. De los tramos disponibles de esos tres sumarios surge, además, que sus instructores decidieron avanzar sobre Martínez -que fue desplazada de la IGJ- y el jefe del Archivo, Guillermo Agüero, pero obviaron los testimonios e indicios sobre otros funcionarios jerárquicos que estuvieron o siguen allí.
En esa línea, el propio Agüero detalló al declarar que Martínez era una de las autoridades que solía pedirle legajos de empresas sin que quedaran registros de sus solicitudes, pero que la misma práctica repetían de manera habitual el entonces titular del organismo, Marcelo Mamberti; el director de Sociedades Comerciales, Pablo Lagarrañaga; el de Entidades Civiles, Luciano Palacios, y la delegada administrativa, Karina Bellizzi.
En su última declaración -en total declaró tres veces más y presentó un escrito-, Agüero aportó más nombres. Entre otros, el del por entonces subinspector general de la IGJ, Gustavo Varela, y el de una por entonces asesora, Analía Spátola, quien ahora es la número dos del organismo.
"El señor Varela pedía expedientes en forma directa, en mano, y enviaba a su secretaria. A veces baja[ba] y pedía [que] se le llevara tal o cual expediente en forma directa, sin observar los procedimientos establecidos", declaró Agüero. Otros, añadió, "mandaban a sus secretarias. Palacios mandaba a Sol y Laura, y Larrañaga no me acuerdo el nombre. Varela [también] mandaba a Analía Spátola."
En su escrito, Agüero fue más preciso aún. "El suscripto, al remitir los expedientes o los trámites, se quedaba con alguna constancia del expediente de la [sic] The Old Fund (Expediente 1798649, Trámite 2776773), que fue llevado a la Secretaría Privada." Es decir que lo último que el jefe del Archivo supo del legajo más sensible del "caso Ciccone" fue cuando lo entregó en mano en el despacho del entonces titular de la IGJ, Mamberti. Como saldo de la investigación interna de la IGJ, sin embargo, Agüero recibió cinco días de suspensión. Y se obviaron las hipótesis que apuntaban a Mamberti, Varela, Spátola, Larrañaga, Palacios o Bellizzi, entre otros. Por el contrario, entre agosto y octubre pasados desde el Ministerio de Justicia aceleraron la conclusión del sumario, para pedir que se los acepte como querellantes.
El apuro entre agosto y octubre no es casual. En ese período, Martínez declaró como testigo ante la Justicia, mientras que la nacion reveló que aunque la IGJ había anunciado la completa reconstrucción del legajo de The Old Fund, faltan 18 páginas de la actuación original, y la reconstrucción incluye datos adulterados.En el sumario del Ministerio nunca se citó a Martínez, para que ejerciera su derecho de defensa, ni a nadie de su equipo del Registro Nacional de Sociedades.
.http://www.lanacion.com.ar/1747317-adulteran-un-sumario-para-acusar-a-una-ex-funcionaria
http://www.lanacion.com.ar/1747317-adulteran-un-sumario-para-acusar-a-una-ex-funcionaria

viernes, 21 de noviembre de 2014

La IGJ, un reducto de La Cámpora que debería controlar a las empresas

También allanó ayer la Inspección General de Justicia, el organismo que controla todas las sociedades y está bajo control de La Cámpora.
“Se llevaron el legajo de la empresa y los originales de los balances presentados”, dijeron a Clarín fuentes del organismo. El procedimiento estuvo a cargo de la Policía Metropolitana.
Oficialmente, el organismo dijo a través de un escueto y confuso comunicado que “hizo entrega de la totalidad de la documentación existente en poder del organismo relativa a la firma Hotesur S.A. (originales de Constitución de la Sociedad, Reformas de Estatuto, Cambio de Domicilio y declaración Jurada Res. IGJ N°1/10), así como copia certificada de la documentación presentada en soporte digital (Balances)”.
Según el comunicado, la IGJ también “hizo entrega de la documentación obrante relativa al ejercicio sobre dicha sociedad”.
La diputada Margarita Stolbizer denunció que Hotesur no presentó sus últimos balances, no informó sobre la renovación de sus autoridades, e incluso adeuda las tasas.
Son todas irregularidades que debería haber detectado la IGJ.
El organismo está a cargo desde hace un mes del abogado camporista Diego Martín Cormick, quien responde a Ernesto Kreplak, ideólogo del cepo informativo que se dispuso cuando estalló el caso Ciccone. Desde 2012, Kreplak es titular de la Subsecretaría de Coordinación y Control Registral, que controla ambos organismos. Llegó a ese cargo de la mano de otro integrante de La Cámpora, el secretario de Justicia, Julián Alvarez.
La conducción de la IGJ pasó por varias manos en los últimos años. Marcelo Mamberti arribó al cargo de la mano del hoy senador Aníbal Fernández. Lo reemplazó Norberto Berner, quien actualmente conduce la secretaría de Comunicaciones. Antes de Cormick estuvo Rodolfo Tailhade, quien renunció para impulsar su carrera política.
En manos del camporismo, el organismo fue blanco de numerosas denuncias judiciales. La más reciente tiene que ver con presuntas irregularidades en el legajo de The Old Fund, la empresa que se quedó con Ciccone Calcográfica. La IGJ también fue cuestionada por el manejo de la documentación de la Fundación Madres de Plaza de Mayo tras el escándalo de los hermanos Schoklender
http://www.clarin.com/politica/IGJ-La_Campora-reducto-controlar-empresas_0_1252674736.html


martes, 4 de noviembre de 2014

Diputados pide informes sobre la perdida de Ciccone en IGJ


Nº de Expediente
8237-D-2014
Trámite Parlamentario
150 (22/10/2014)
Firmantes
ASSEFF, ALBERTO EMILIO.
Giro a Comisiones
JUSTICIA.
La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:
Solicitar al Poder Ejecutivo Nacional en los términos del art. 100 inciso 11 de la Constitución Nacional, informe a ésta H. Cámara de Diputados de la Nación, a través del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Inspección General de Justicia (IGJ) y demás organismos competentes en la materia, acerca de los siguientes puntos vinculados al extravío de expedientes de la empresa "The Old Fund" en la IGJ y su moroso proceso de reconstrucción.
1.- Habiendo confirmado el señor Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Dr. Julio Alak el extravío de documentos oficiales sobre la ex Ciccone Calcográfica y su sociedad controlante The Old Fund que estaban en la Inspección General de Justicia (IGJ), que podrían comprometer al vicepresidente Amado Boudou, y aseguró que fueron "reconstruidos", precisar: qué oficina y funcionarios poseían el expediente al momento de constatarse su desaparición; en qué momento se inició el proceso de reconstrucción; si se puede concluir que en el expediente rehecho se pudo agregar toda la documentación que se hallaba glosada en el primero; si se iniciaron investigaciones administrativas tendientes a deslindar responsabilidades por la pérdida del expediente y en su caso, cuáles fueron las sanciones impuestas. De todo lo consultado, acompañar el correspondiente sustento documental probatorio.
2.- Remitir un prolijo detalle de la totalidad de los expedientes pertenecientes al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que se encontraren en algún momento en situación de extravío y se establezca el procedimiento adoptado en cada uno de los casos.
3.- Precisar quiénes son o han sido desde su constitución los socios de The Old Fund, datos societarios y modificaciones que se hubieren operado desde su constitución, y toda información de relevancia que se halle en poder de la IGJ, con acompañamiento de la documentación respaldatoria pertinente.
4.- Determinar si en el contrato de la compra de The Old Fund del 1 de septiembre de 2009 se muestra que tanto Gustavo Martínez como Alejandro Paul Vandenbroele actuaron "en su propio nombre y derecho", y no en representación de otras sociedades, declarando si es ello lo que figura o no, en el expediente de la IGJ sobre la empresa, que fue reconstruido tras haber "desaparecido" justo cuando se reveló el caso Ciccone.
5.- Establecer si entre los documentos que posee el Estado, hay uno que informa sobre la supuesta acta de directorio número 5 de The Old Fund, celebrada el 1 de septiembre de 2009 y si allí constaban los porcentajes originales de compra de acciones de la sociedad en favor de Martínez y Vandenbroele, pero fueron tachados y arriba se inscribieron otros valores y si también se agregó que la empresa Tierras International Investments CV participó de la operación.


FUNDAMENTOS
Señor presidente:
El ministro de Justicia, Julio Alak, confirmó el extravío de documentos oficiales sobre la ex Ciccone Calcográfica y su sociedad controlante The Old Fund que estaban en la Inspección General de Justicia (IGJ), que podrían comprometer al vicepresidente Amado Boudou, pero aseguró que fueron "reconstruidos".
"En todos los poderes, en el Ejecutivo, en el Legislativo y en el Judicial, suele extraviarse documentación o suelen sustraerla, lamentablemente", afirmó el funcionario, quien puntualizó que "en este caso, la ventaja fue que el expediente", que fue perdido en una oficina que depende de su Ministerio, "estaba digitalizado". Alak también enfatizó que cuando "la Justicia ha reclamado la información, ha sido entregada", pero admitió que "lo que pueden faltar son antecedentes que no son de la administración pública".
En tanto, el ministro expresó que "se labraron las actuaciones sumariales correspondientes para establecer las responsabilidades administrativas que hubiera en los funcionarios de la Inspección General de Justicia" por la pérdida de la documentación.
Por su parte, el secretario de Justicia, Julián Álvarez, negó que su jefe Alak, esté imputado en una causa penal por el extravío de los documentos oficiales. "No hay una situación judicial de Alak", aseguró el viceministro de Justicia y agregó, además, que "es falso" que el titular de la cartera de Justicia no haya radicado una denuncia sobre la falta de esos documentos porque, aseguró, "hizo un sumario administrativo".
De todos modos, Álvarez reconoció que durante 2011 "tres expedientes" referidos a la ex Ciccone Calcográfica que estaban en la IGJ, que depende del Ministerio de Justicia, "desaparecieron" aunque destacó que luego "se encontró uno mal encasillado y dos se reconstruyeron".
Los documentos "están totalmente reconstruidos porque se extravió el soporte papel pero estaba digitalizados en soporte magnético", indicó y aseguró que "eso ya está presentado" en la Justicia federal.
En ese sentido, el titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Martín Cormick, sostuvo que ese organismo "cumplió con todos los requerimientos administrativos para la reconstrucción" del expediente de la firma The Old Fund".
Además, Cormick, en un comunicado oficial, recordó que ese organismo "instruyó los sumarios correspondientes para determinar las responsabilidades por el extravío de ese archivo". El funcionario expresó que "las autoridades de la IGJ dieron intervención a la Justicia acerca del extravío y la reconstrucción del expediente, que contiene todos los elementos registrales pertinentes" y destacó que "se inició en tiempo y forma el sumario correspondiente para establecer la responsabilidad administrativa de los funcionarios actuantes".
La reconstrucción se realizó en tiempo y forma durante la gestión de Marcelo Mamberti al frente de la IGJ y de Silvina Martínez como titular del Registro Nacionales de Sociedades, se consignó (Fuente: diario Clarín y La Mañana de Neuquén).
Recordemos que el 1 de septiembre de 2009, Alejandro Paul Vandenbroele y Sergio Gustavo Martínez le compraron la sociedad The Old Fund a sus dueños originales, Eduardo Razzetti y Carlos Dorado: pagaron $7.000. El texto del contrato muestra que Martínez se quedó con el control de The Old Fund porque adquirió 21 mil acciones. Vandenbroele se quedó con las 9 mil restantes.Los dos eran viejos conocidos de Boudou y de su socio, según probó el juez del caso Ciccone, Ariel Lijo.
Los vínculos entre ellos se extendieron a otros negocios. En 2010, Martínez dejó The Old Fund: creó una de las compañías de las que el vice admitió obtener beneficios económicos, llamada Beaver Cheek. Hasta el 16 de enero de 2012, Martínez fue accionista de esa empresa junto Núñez Carmona y a Juan Carlos López, quienes a su vez son socios de Boudou en otros negocios.
El contrato de la compra de The Old Fund del 1 de septiembre de 2009 muestra que tanto Martínez como Vandenbroele actuaron "en su propio nombre y derecho", y no en representación de otras sociedades.No es lo que figura en el expediente de la IGJ sobre la empresa, que fue reconstruido tras haber "desaparecido" justo cuando se reveló el caso Ciccone.
Entre esos documentos que posee el Estado, hay uno que informa sobre la supuesta acta de directorio número 5 de The Old Fund, celebrada según ese papel el 1 de septiembre de 2009.
Allí constaban los porcentajes originales de compra de acciones de la sociedad en favor de Martínez y Vandenbroele, pero fueron tachados y arriba se inscribieron otros valores. También se agregó que la empresa Tierras International Investments CV participó de la operación.
Dos días después de que los amigos de Boudou compraron The Old Fund, el 11 de septiembre de 2009, la firma fue contratada por el gobierno de Formosa. Cobró $7,6 millones para asesorar a esa provincia en la reestructuración de la deuda pública que avaló el entonces ministro de Economía, Boudou.The Old Fund compró en 2010 la imprenta Ciccone Calcográfica.
Las aclaraciones formuladas no alcanzan para disipar el fuerte olor de corrupción y amañamiento que se infiere de la sospechosa desaparición de expedientes de la IGJ que justamente podrían perjudicar la ya de por sí, endeble situación judicial y moral del vicepresidente de la Nación Licenciado Amado Boudou.
Esta Cámara necesita conocer con fehaciencia y seriedad, sin excusas pueriles, por qué razones se pierden los expedientes con información sensible y cuáles son los funcionarios que fueron responsabilizados por sus procederes desidiosos o imprudentes, con indicación de las sanciones que se les hubieren impuesto. Además, precisar quiénes son los verdaderos accionistas de The Old Fund, desde el momento en que la inscribieron en la Inspección General de Justicia (IGJ).
Por todo ello, pido el acompañamiento de mis pares a fin de aprobar este pedido de informes.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Caso Ciccone: el expediente que rearmó la IGJ tiene datos falsos

Caso Ciccone: el expediente que rearmó la IGJ tiene datos falsos

La Inspección General de Justicia extravió los datos de The Old Fund. En la reconstrucción hay contradicciones.

Los datos se desprenden de documentos oficiales. En abril de 2012, la Inspección General de Justicia (IGJ) avaló la reconstrucción de un expediente perdido de la sociedad The Old Fund, a pesar de que el contenido de esa documentación era irregular. Se trata de la empresa madre del caso Ciccone, vinculada a Amado Boudou, y cuyas ramificaciones comerciales son investigadas por lavado de dinero en nuestro país y en Uruguay.
Clarín accedió a los papeles restaurados de The Old Fund que fueron dados como válidos por el Estado aunque tienen datos anómalos.
Entre la información aceptada como reconstruida por la IGJ se incluyen, por ejemplo, actas de asambleas inscriptas cuatro meses antes de que se hayan realizado; la participación de una empresa extranjera que no se había radicado en el país y que cuando lo hizo se inscribió en un domicilio falso; y hasta la actuación de un gestor con nombre inexistente.
La IGJ es el organismo estatal que justamente tiene como objetivo controlar el registro y el funcionamiento de las sociedades comerciales.
El ente está dirigido en la actualidad por Martín Cormack y depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, al mando de Julio Alak.
El funcionario está imputado en dos causas judiciales en las que se investigan si intentó encubrir a Boudou avalando primero la pérdida y luego la adulteración de los documentos de The Old Fund que estaban bajo resguardo de la IGJ.
El 20 de octubre pasado, Clarín difundió que la Justicia había recolectado pruebas que complicaban a Alak en esta trama.
El ministro aceptó al otro día que el expediente de The Old Fund se había perdido en la IGJ pero aseguró que tras su recuperación todo estaba en regla.
La IGJ, presidida por Martin Cormack, emitió un comunicado en el mismo sentido: afirmó que “la reconstrucción del expediente de The Old Fund cumple todos los requisitos legales”.
Pero de la lectura de esos documentos se deduce lo contrario.
Los papeles originales llenaban  veintidós fojas. Los reconstruidos ocupan solo cuatro páginas.
El trámite “perdido” de The Old Fund que se recuperó corresponde, según la nueva versión, a la reforma del estatuto de la empresa y a un aumento de capital de esa firma, operaciones en las que ya estaba involucrada otra sociedad radicada en Uruguay que había entrado como socia en el negocio de Ciccone Calcográfica, llamada Dusbel.
Las primeras irregularidades tienen que ver con una regla básica de la física: los seres humanos no son capaces de viajar en el tiempo.
Ocurre que el acta de directorio del legajo reconstruido de The Old Fund asegura que ese hecho se llevó a cabo “a los 26 días del mes de octubre de 2010…”.
Pero en la misma documentación el abogado que se encargó de esos trámites, Albert Chamorro, declara “bajo juramento” que transcribió lo ocurrido en esa acta “a los 06 días del mes de julio del 2010”, es decir, tres meses y medio antes de cuando supuestamente ocurrieron.
En el mismo legajo “recuperado” de The Old Fund se afirma que la sociedad Dusbel, entre otras cosas, hizo un aporte de capital a The Old Fund de $2.435.370. Si las fechas reconstruidas en esos trámites son ciertas, entonces Dusbel no estaba aun inscripta en el país, por lo que la IGJ debería haber multado a The Old Fund por esta cuestión, cosa que no pasó. Dusbel recién inició los trámites de registración en la Argentina el 11 de abril de 2011.
En el expediente “perdido” y “reconstruido” por la IGJ también se declara que una de las accionistas de The Old Fund es otra sociedad, llamada Tierras International Investment CV.
Ésta última firma, junto con Dusbel, fueron radicadas en domicilios falsos en Longchamps. En donde debería funcionar Tierras International Investments, por ejemplo, vive en realidad un jubilado apodado “Piluso” y de apellido Schneider. Esa irregular fue revelada por el diario La Nación.  No por la IGJ.
http://www.clarin.com/politica/Caso_Ciccone-The_Old_Fund-Amado_Boudou-Inspeccion_General_de_Justicia_0_1241275923.html

miércoles, 22 de octubre de 2014

Ciccone y la perdida de los exptes en IGJ II

Una imparable bola de nieve política


En los primeros meses del 2012, mientras aún ostentaba un poder recién asumido, el gobierno de Cristina Kirchner inició un plan de protección de Amado Boudou que hoy, a un año y tres días del final de mandato, se transformó para varios funcionarios en una imparable bola de nieve política y judicial.
La Presidenta avaló a su vice mientras éste embestía contra el Poder Judicial para quitar de la investigación del caso Ciccone al primer juez de la causa, Daniel Rafecas, al primer fiscal, Carlos Rívolo, y al entonces Procurador General de la Nación, Esteban Righi.
Fueron sólo algunas de las maniobras defensivas impulsadas por las más altas autoridades del Poder Ejecutivo.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, por ejemplo, se involucró en ese proceso y –según la tesis judicial de Servini de Cubría y Ariel Lijo–, permitió que un organismo que estaba su cargo, la Inspección General de Justicia (IGJ), “extraviara” el legajo caliente de la sociedad The Old Fund.
Alak está hoy enredado en una telaraña construida por él mismo.
Ayer intentó desligar su responsabilidad en el caso Boudou cometiendo un llamativo “sincericidio” para un peronista profesional con varios lustros en la función pública: “En todos los poderes se pierden expedientes”, dijo, aludiendo a la IGJ, justamente el organismo que tiene como objetivo resguardar los expedientes de las empresas comerciales como The Old Fund. ¿Por qué Alak admite recién ahora que la IGJ “perdió” los papeles de esa compañía? Si todo en esta trama es transparente, ¿qué sentido tuvo el bloqueo del acceso a la información pública que impuso en la IGJ  cuando Clarín y el ex diputado Ricardo Gil Lavedra pidieron documentación sobre las firmas vinculadas a Boudou?
La insistencia del Ministerio de Justicia respecto a ese último punto fue tal que el ex diputado Ricardo Gil Lavedra logró llegar hasta la Corte Suprema con su reclamo, y el máximo tribunal terminó por darle la razón la semana pasada.
Si se sigue sólo la versión oficial sobre el expediente perdido de The Old Fund, entonces, durante los últimos dos años y medio pasó lo siguiente: a sólo un mes de que el caso Ciccone se difundiera por Radio Mitre y Clarín, la IGJ perdió una de las partes más importantes del expediente de la principal empresa investigada por la Justicia en esa causa, que para colmo tenía como imputado al vicepresidente de la Nación; tiempo después el organismo reconstruyó ese trámite pero con 18 páginas menos que los contenían los documentos originales; y casi de inmediato impuso un cepo admnistrativo para que ningún ciudadano de la República Argentina pueda conocer esa información reparada de modo legal; basándose en ésto último, la IGJ se mantuvo firme, y litigó en los tribunales para que el bloqueo a su información pública llegue hasta la última instancia judicial, algo inédito en democracia.
El titular de la IGJ que creó el “cepo informativo” se llama Noberto Berner, milita en La Cámpora y hoy es secretario de Comunicaciones. Lo reemplazó en su cargo un “compañero” de agrupación, Rodolfo Tailhade, que acaba de dejar su puesto para darle lugar a otro “camporista”, Martín Cormick. Quien estaba al frente del organismo cuando se perdió el trámite de The Old Fund era Marcelo Mamberti. El ministro de Justicia durante todas esas gestiones en la IGJ fue Alak.
El artículo 255 del Código Penal estipula que quien “sustrajere, alterare, ocultare, destruyere o inutilizare en todo o en parte objetos destinados a servir de prueba ante la autoridad competente, registros o documentos confiados a la custodia de un funcionario público o de otra persona en el interés del servicio público” será reprimido con “prisión” de un mes a cuatro años

Insólita excusa de Alak por haber perdido el legajo de The Old Fund

Estaba en custodia de la Inspección General de Justicia, que depende de él. El ministro intentó justificarse: “en todos los poderes suelen extraviarse expedientes”, dijo. La reconstrucción tiene 18 fojas menos.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, al mando de Julio Alak, confirmó ayer que el legajo de la empresa The Old Fund que estaba bajo su guarda fue perdido y reconstruido de modo incompleto entre marzo y abril del 2012, justo dos meses después de que esa empresa empezara a ser investigada en el caso Ciccone por sus vínculos con Amado Boudou.
Clarín publicó ayer que la Justicia había recolectado pruebas sobre el rol de Alak en esta trama: la jueza María Servini de Cubría investiga si el funcionario intentó encubrir a Boudou ordenando que se cambien los documentos claves sobre The Old Fund que supuestamente protegía un organismo que está a su cargo, la Inspección General de Justicia (IGJ).
Ayer, Alak intentó desmentir el artículo de este diario sobre el tema, pero terminó confirmando lo publicado. Lo mismo pasó con la IGJ.
“En todos los poderes suelen extraviarse expedientes”, dijo el ministro de Justicia en declaraciones al programa de radio que conduce el relator deportivo Víctor Hugo Morales, y agregó, en primera persona del plural: “Nosotros teníamos el expediente (de The Old Fund) digitalizado, fue una reconstrucción rápida. Le dimos información a la Justicia e hicimos un sumario administrativo”.
La IGJ, por su parte, también emitió un comunicado al respecto. El escrito es esclarecedor desde su título: “La reconstrucción del expediente de The Old Fund cumple todos los requisitos legales”, dice el encabezado del ente manejado por Martín Cormick, militante de la agrupación La Cámpora.
En el texto se admite no sólo que el expediente debió ser “reconstruido”, sino que además se acepta que hay una “diferencia de volumen” entre el original y su copia, debido a que “el nuevo expediente contiene toda la documentación registral inscripta originalmente, no siendo necesaria, tal como manda la normativa vigente, la inclusión de la documentación preparatoria”.
Clarín había informado que el expediente de The Old Fund había sido reconstruido en sólo 4 fojas, cuando en realidad la Justicia tenía pruebas de que tenía 22 páginas.
¿Qué había en esas 18 fojas que faltan?
Tanto Alak como la IGJ se cuidaron en remarcar que todo su accionar admnistrativo “cumple” con tods los “protocolos” correspondientes.
Las normas legales que rigen en el marco de las causas que tienen a Alak como imputado, sin embargo, dicen otra cosa.
El artículo 105 del decreto 1759/72 establece que ante el caso de que se extravíe un expediente administrativo se “ordenará dentro de los dos días su reconstrucción incorporándose las copias de los escritos y documentación que aporte el interesado, de los informes y dictamentes producidos, haciendose constar los trámites registrados...”.
La Justicia comprobó, en base a documentación oficial, que la IGJ ordenó reconstruir el expediente de The Old Fund recién dos días después de que fue declarado como perdido.
El organismo tampoco le informó a la Justicia sobre su traspié, tal como afirma el comunicado emitido ayer.
Clarín pudo saber, además, que entre las 18 fojas “extraviadas” del legajo de  The Old Fund en la IGJ no había solamente “documentación registral inscripta originalmente”, como dice la versión oficial.
Este diario reconstruyó, en base a fuentes de la causa Ciccone, que entre la información que la IGJ perdió sobre The Old Fund se encuentra un dictamen contable en el que habría detalles de un aumento de capital y de los fondos aportados por la sociedad Dusbel para transformarse en accionista de la compañía; a los que suman la falta de otro dictamen emitido por un abogado vinculado a la firma; y de otros formularios y de observaciones de la propia IGJ, entre otros datos.
El Estado perdió y reconstruyó de modo parcial parte de un expediente crucial sobre The Old Fund, una sociedad que la Justicia terminó atribuyendo a Boudou, y que está siendo investigada, además, por lavado de dinero, en la Argentina y en Uruguay.
La IGJ aseguró que entre los funcionarios involucrados en este proceso se encontraba la ex directora de sociedades comerciales del organismo, Silvina Martínez. En realidad, ella fue quien le alertó a Alak sobre las irregularidades, que la terminó echando. Y fue por eso, entre otrass cosas, que declaró como testigo ante Servini de Cubría. Tres veces.

Obediencia debida

Estábamos curados de espanto con Ciccone pero no. Apareció Alak, que como ministro siempre ha seguido el manual de instrucciones para vivir o sobrevivir en el kirchnerismo: no decir nada sin que Cristina lo ordene.
Ayer lo envió a justificar la pérdida del legajo de la imprenta, a resguardo en su ministerio. ¿Y qué se le ocurrió decir a Alak? Que “en todos los poderes suelen extraviarse expedientes”.
No se esforzó demasiado. Quizás porque el ministro no lo cree al decirlo. Nosotros no le creemos al escucharlo.
Alak es de los que quieren quedarse y quieren partir del Gobierno y al fin aceptan las cosas como vienen dadas. También es un ministro en teoría. En la práctica, el que manda es su segundo, el secretario Julián Alvarez, de La Cámpora.
Lo que Alak debiera explicar y no puede es cómo pudieron borrarse en marzo del 2002 nada menos que las huellas de quienes eran los verdaderos dueños de The Old Fund. O sea, de la imprenta (ver pág. 3).
“Teníamos ese expediente digitalizado”, dijo. Cualquiera puede recuperar de una PC un mail enviado o recibido hace años. ¿No puede recuperar esos datos un ministro? Una de dos: o no estaban digitalizados o alguien borró los archivos. Para el caso es lo mismo.
Tampoco Alak puede explicar por qué ese expediente, que estaba en la Inspección General de Justicia (IGJ) y tenía 22 páginas, se redujo a otro de 4, o sea a menos del 20%, luego de ser reconstruído. Otra vez una de dos: o el 80% no servía o en ese 80% estaba lo que servía y el Gobierno quiere ocultar.
Si está digitalizado, como dice, debería mostrar las 22 páginas y sanseacabó, como diría Máximo.
Dijo el ministro: a raíz del supuesto extravío “hicimos un sumario administrativo”. Se supone que para aclarar qué ocurrió y para encontrar a los responsables. Pasaron más de dos años y medio y, de nuevo, no tiene nada para decir ni sobre una cosa ni sobre la otra.
Lo que no se perdió en todo este tiempo es la coincidencia entre un par de fechas claves del escándalo. Recordemos: en ese mismo marzo del 2012 Laura Muñoz dijo que su ex esposo Vanderbroele era testaferro de Boudou. Vanderbroele era el presidente de The Old Fund. Trascartón, se perdió el expediente. Un mes después, Boudou hizo saltar de la causa al juez Rafecas y al fiscal Rívolo y en el mismo operativo a Righi, el jefe de los fiscales. En agosto y para intentar frenar el terremoto, Cristina ordenó estatizar Ciccone. Está visto que no lo consiguió.
Para vivir o sobrevivir en el kirchnerismo, Alak se incinera a lo bonzo con Boudou. Cumple el rito oficial de callar frente a la corrupción. Puede encubrir al vice pero deberá descubrir ante el juez por qué archivó la denuncia de las maniobras de La Cámpora en la IGJ de la ex directora del Registro de Sociedades.
Ahí ya no le servirá apelar a la obediencia debida.